La forma más directa de proteger a tu familia durante los años en que más depende de ti: capital alto por un período definido, con la estructura de costo más eficiente que existe.
El Vida Término es un seguro de vida que cubre un período determinado: escoges cuántos años necesitas protección y el capital que tu familia recibiría si falleces dentro de ese plazo. Es el producto con el que más gente empieza, precisamente porque permite alcanzar un capital alto sin comprometer el presupuesto de la casa.
La lógica detrás es sencilla. Hay una etapa de la vida en que tu familia depende de tu ingreso: mientras se paga la hipoteca, mientras los hijos estudian, mientras se terminan de saldar las deudas. El Término se diseña para cubrir exactamente esa etapa. Cuando termina, en teoría ya no hay la misma necesidad porque las obligaciones se cumplieron.
Con el método DIME calculamos cuánto necesitaría tu familia y por cuántos años. Ese número es el punto de partida, no una cifra al azar.
Cada compañía cotiza distinto según tu edad y tu perfil. Al tener varias compañías contratadas puedo pedir varias opciones y ponerlas lado a lado.
Se completa la solicitud con un cuestionario de salud. Según el capital y tu edad, puede requerirse examen médico. La aprobación la decide la aseguradora.
Mientras pagues la prima y el término esté vigente, tus beneficiarios reciben el capital libre de impuesto sobre ingresos federal en la mayoría de los casos.
Te explico tus opciones con transparencia, comparo entre aseguradoras y te digo con franqueza si otra cubierta te encaja mejor. Sin compromiso y sin presión: la decisión siempre es tuya.
La cubierta termina. Muchas pólizas permiten renovarla año a año, pero a la edad que tengas en ese momento, lo que encarece la prima. Otras incluyen opción de convertirla en permanente sin nuevo examen médico. Es una de las cláusulas que reviso contigo antes de firmar, porque marca una diferencia grande a los 20 años.
Depende de cuándo se acaba la dependencia económica. Si a tu hijo menor le faltan 16 años para terminar universidad y a la hipoteca 22, el plazo lógico es 20 o 30, no 10. Ese cruce lo hacemos juntos en la consulta.
Sí, y a veces es la estructura más eficiente. Se le llama escalonar cubiertas: un término de 30 años para la hipoteca y otro de 15 para los años de universidad, en vez de una sola póliza grande por 30 años. Sale distinto y cubre mejor cada objetivo.